Que la vida tal como es no lo es
es algo que me deja de conmover
pero sorprenderse con ella es lo grato de ser
de ser un ser vivo, de ser un ser que es.
Trepar por cada segundo hasta completar minutos,
minutos que no sean el compuesto de horas útiles,
horas que generen días significativos,
días que llenen de goce las semanas,
semanas que compongan meses de dicha,
meses que forjen años de grandiosa felicidad.
Una vida que sea y no que se crea,
ni en el escalado segundo
ni en la felicidad de los años.

La capacidad de sorpresa y de ver lo novedoso es precisamente ser, estar vivo, ser, aunque a veces parezca que nunca puede descubrirse casi nada en lo monótono. Me gusta tu blog.
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