sábado, 26 de mayo de 2012

¿Para qué?

Estábamos bajo la tensión de ese momento que debía llegar, a como diese lugar, debía llegar. 
La "instancia correcta", no existía... ¿Para qué? Si ya con ambos resultaba suficiente, él me tocaba y yo ardía, me erizaba, me humedecía, cosa que en él comenzaba a endurecerse cada vez más su entrepierna. Pasaban los besos, mordidas, nuestros pantalones estorbaban... De pronto el timbre de la puerta, hizo que todo quedara en pausa, sumado a ciertas visitas que solo intentaban poner en frío lo que ambos queríamos concretar. 
Di un break en lo que al timbre pertenecía, bajamos, íbamos conversando banalidades del ambiente... Incluso, hablamos de Kubrick... ¿Para qué? A mi sobrexcitaba que él intentara hacer vista gorda de que en un par de minutos íbamos a follar, apretarnos, mordernos, chuparnos, lamernos y balancearnos entre nuestras caderas. Llegamos, luz tenue, dos vueltas por la cama y adiós ropa. La desesperación era constante, persistente, nos volvimos algo torpes, pero eso le daba más energía al asunto. Solo bastó que tocara mi espalda y me besara el cuello, para que mis pezones se elevaran ante su pecho y debajo, en mi entrepierna estaba su propia, deliciosa, y dura elevación. Yo quería saborearle, succionar y lamer aquello que deseosamente quería luego tener dentro de mi. Nos miramos, y ya no era necesario hablar... ¿Para qué?, mi clítoris estaba en sus manos y su pico en mi boca, la sobreexcitación hizo que acabase inmediatamente, en ese preciso momento me embistió en dos movimientos que pusieron mis caderas en alto con gemidos de desesperación y placer. Ah! No pude evitar lamer su pecho y terminar mordiendo su cuello en el mismo momento que apretaba su pico dentro de mi. Otro orgasmo más y ya no lo soportamos, mi fluido salió glorioso y el suyo ya estaba en el límite en que retiramos la protección y se depositó completamente sobre mis pechos, los cuales acariciamos juntos y sellamos con un beso que lo dejó sobre mi, abrazado besándome, unidos, sin ganas de movernos nunca más. Yo movía mis piernas, para abrazar su espalda baja, y el solo dormía sobre mi pecho. Preparándonos para el segundo, tercero y cuarto movimiento de la sinfonía. 

lunes, 14 de mayo de 2012

Libros


Los olores, mmm si esos que son naturalmente producto de los enlaces químicos y físicos de nuestro cuerpo, en que piernas abrazan cuellos, manos aprietan cinturas, lenguas lamen pezones, dientes que marcan placeres, caderas que se transforman en nidos. Esos olores son los que me hacen llover, ja!. 
Por eso, creo que es tan importante hacer uso de todo lo que nuestros cuerpecitos tienen para complementar una buena dosis de sexo. Ya sea con su pareja o con el minoco o minoca que le esté calentando el colchón. 
Una vez, dentro de esas conversaciones entre "minas" surgió dentro de la sección: "Mis experiencias". Una mina que nos dijo una verdad muy clara: Un macho no es más macho porque te mete el pico a los 2 segundos de haberse bajado el pantalón. Al contrario, ese macho rico, sabroso, es aquel que usa sus manos (y en eso excluyo a los dedos), dientes, nariz, saliva, labios para hacerte gritar como loca. Ese macho, es el alfa". 
Sacó aplausos la joven, y yo con mi sentido de curiosidad extrema y ganas de saber más. Le pregunté, ¿Y has follado con algún macho alfa? 
Porque claro, las personas somos re buenas para criticar y bien poco para aportar con ejemplos CON-CRE-TOS. Grande fue mi sorpresa cuando la lolita me dijo; Si querida, te cuento… ¡Se armó!
Según me acuerdo, dentro de lo cuerda. La historia decía más o menos así: 
"Este tipo de macho alfa no tenía nada, a simple vista, era el típico nerd que te ayuda en las tareas en la universidad solo porque tienes un par de tetas. Estaba en mi grupo de trabajo recurrente, era un buen aporte. Resultó ser que una de esas noches de estudio en las que el deseo por aprender, no es compatible con el tiempo nos quedamos trabajando horas extras en los cuartos de estudios de la universidad. Hacía calor, hambre, cansancio y a mi ya las ganas de irme a mi casa me hacían una mala compañía cognitiva. Le propuse que nos diéramos un break, para poder continuar con más energía en un rato. SI me dijo. Fue ahí cuando, me paré para ir al baño y de vuelta pillo al hurón mirando unas fotos mías algo cachondas. Le pregunté ¿Qué onda?. ¿Están ahí para algo, verdad?… Bueno tenía razón el pendejo, pero yo quería discutir con el hueón. Si, están porque me gustan pero no las mires delante mío me dan vergüenza. En ese momento, el nerd pasó a ser un objeto de deseo para mi. ¿Por qué? Le miré la entrepierna y no se veía mal, además de las manos alargadas y cuidadas que tenía. De puro caliente, me saqué el chaleco que llevaba puesto. Los ojos detrás del marco negro de sus lentes se fueron directo a mis tetas (obvio). Y para jugar un poquito le mostré algo que encontré en un libro acercándome a él. Cuento corto, le di un beso y me hice la bomba sexual. Pero, algo salió mal en el plan. El tipo me abrió de piernas, subió el vestido y empezó a tocar mis muslos de una manera bestial. No era la acción, sino la forma en que lo hacía. Recuerdo que me daba pequeños mordiscos en el culo y jugaba con mis piernas, sus manos se iban hacía mi ombligo en donde comenzó a arquear mi cintura dejando mis pechos frente a su cara. No me los tocó, solo me mordía suavemente los pezones, jugando con la temperatura de ellos, abajo empezó a llover. Gran momento para la penetración triunfal de un miembro que se erguía virilmente ante mi. Pero no, este señor me hacía oler sus dedos que habían jugado con mis jugos los que esparcía por mis muslos, como preparando la zona para el mejor final. Ya llevaba 3 orgasmos seguidos, y sentí su pito dentro, hasta que entre tiritones pude recomponerme. Acababa a ratos y seguía, control TAO total. El tipo pasó de nerd, a macho alfa. Terminando la sesión con un baño de semen en mis pechos, que me tenía gritando "dame más" hasta en finlandés. De ahí en más, fue mi compañero favorito de tareas". 

Todas las ahí presentes, la mirábamos con distintas expresiones: Te odio yo quiero, permiso voy al baño, maestra, etc. Creo que después de ese happy hour, muchas nos fuimos con la idea de llamar al compañero nerd que rechazamos en la escuela. Sé que suena como a película gringa, pero no me van a negar que sea o no nerd un mino que te sabe tocas y hacer acabar sin penetrarte, es un dios. !