lunes, 18 de junio de 2012

Fugaz Parte II


... Continúe el vuelo, pasaron las horas que comprenden la rutina habitual. Me detuve, en la reflexión de dar paso a la corriente del viento. Vaivén... El chico silueta, regresó se repitieron las sensaciones que incitaban a seguir completando el argumento de la obra.

Fueron 2 noches más de espera o "paciencia, la que desesperadamente se iba agotando en la medida que iba siendo incitada bajo la estimulación constante por querer explorarnos libremente en la sabrosa sinfonía de gemidos, latidos y piernas entrelazadas.
Llegada la 3ra jornada, salieron los fuegos artificiales: mi falda fue un ascensor para sus manos, las que pulsaban cada centímetro de piel buscando detenerse en el piso de mis nalgas. Por mi parte, remarqué por completo su espalda, toqué hasta constatar su tensión por completarme bajo la luz tenue que envolvía el tono de nuestras pieles. Estábamos frente a frente, tocando, sintiendo, besando... Besé sus labios por cada segundo que transcurría, fue una cómoda eternidad de presiones hasta que reposó mi espalda sobre la cama y así su tensión sobre mi. Ya solo debía darme paso a seguir sintiendo, no eran uno ni dos simples orgasmos, era él y su interminable recorrido labial por mi cuello, pechos y dentro de mi la presión de caderas que ya no me dejaba ni siquiera pensar en el tiempo, ni menos  en que la palabra fugaz podía arruinar tal escena. 
La obra, casi estuvo completa. Nos despedimos nuevamente, para luego decirnos hola por una tercera y cuarta vez. 
Parte III y final, por venir. 

1 comentario:

  1. Las exploraciones que dilatan siempre para no pensar en el tiempo, quizás de ahí el deseo de repetición, tercera y cuarta vez, siempre novedoso pero fugaz

    ResponderEliminar