Impresionar materias con ésta materia escrita, es quizás la manera más interesada de recurrir a las letras, tomando en cuenta que cada grafema y alógrafo emitido (en este caso de forma electrónica) resulta ser la catarsis de las ideas que están aprisionadas, chocando, protestando y revoloteando por los pasillos y habitaciones del pensamiento. Sumado a esto, está la influencia de algún estimulante que promueva el deseo de realizar el ejercicio grafomotriz; el que va acompañado de palabras bonitas, vocabulario, léxico, redacción, recursos verbales que en la vida, algunos, hemos logrado desarrollar a conveniencia propia como un tesoro de nuestra inteligencia...
Bien, ya basta de tanta palabrería adornada de bonitas letras que juntas otorgan un significado formal a lo que pretendo comunicarles. Al final de cuentas, y parafraseando a Redolés "¿Acaso en un poema no se puede decir viejo culiao?"... Yo quiero escribir una historia llena de groserías y garabatos, me aburrió la formalidad presumida y banal. Así es que, sin olvidar los recursos de redacción (esos si que los respetaré, ya que sería imposible que pudiesen entender de forma coherente las ideas); pero los de vocabulario los tiraré a la chucha en unos cuantos escritos.
Me costó, escribir "chucha", no de forma motriz pero mi voluntad se vio amedrentada jajajaja. Así que a meterse el espíritu al bolsillo perro (te robé esa Redolés).

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